
Huella dactilar frente al reconocimiento facial: por qué los «deepfakes» no pueden falsificar tus dedos
En la era de la inteligencia artificial, una sola selfie o nota de voz basta como material de partida para crear un deepfake. Cada foto y cada vídeo que publicas alimenta silenciosamente una base de datos que los estafadores utilizan para clonar tu rostro y tu voz. Pero hay un dato biométrico que no pueden extraer de tus redes sociales: el



