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ToggleLa delincuencia sigue siendo una de las plagas sociales más persistentes del mundo. Mientras que los robos y los fraudes continúan mermando la economía mundial, los delitos contra la integridad y la libertad personal se han convertido en una prioridad mundial, especialmente en América Latina.
En México, por ejemplo, el año pasado se denunciaron más de 30 000 delitos contra la libertad personal, una cifra que probablemente sea mucho mayor, dado que muchas víctimas nunca denuncian los hechos. En Colombia, se estima que 137 600 personas sufrieron «confinamiento» —la restricción de la libertad de movimiento por parte de grupos armados o terroristas—, mientras que más de 3200 menores siguen desaparecidos, según la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas. Por su parte, en Brasil, la trata de personas afectó a más de 360 víctimas solo en 2025.
Los motivos detrás de estos delitos son variados, pero la mayoría están impulsados por ganancias económicas. Los «secuestros exprés» obligan a las víctimas a retirar grandes sumas de dinero de bancos o cajeros automáticos. En otros casos, la extorsión es el único objetivo, mientras que la trata de personas busca maximizar las ganancias mediante la explotación continua de las víctimas, que a menudo provienen de poblaciones vulnerables o indocumentadas.
La biometría como escudo contra el crimen
En muchos casos, los delincuentes que atacan la libertad personal comienzan sus actividades en Internet. Las redes sociales, las aplicaciones de citas y los juegos en línea sirven como terreno de caza donde los depredadores atraen a sus víctimas potenciales mediante engaños, a menudo ofreciéndoles trabajos falsos o apoyo financiero, para obtener información personal que luego utilizan con fines de extorsión.
En respuesta a esta crisis social, la tecnología biométrica está emergiendo como un estándar de seguridad global para proteger la libertad personal en situaciones de alto riesgo. Identy.io colabora con organizaciones sociales como My Family ID y The Exodus Road, proporcionando tecnología patentada con un noble propósito: reducir la delincuencia y facilitar el rescate de las víctimas.
Uno de los mayores obstáculos a la hora de denunciar la desaparición de un familiar, ya sea por secuestro o por tráfico de personas, es proporcionar datos útiles que permitan su identificación si cruzan una frontera o realizan una transacción financiera. Esto resulta especialmente difícil porque los delincuentes suelen emitir documentos falsos o clonar la identidad de la víctima para alejarla de su hogar. ¿Cómo podemos luchar contra ello?
Identy.io permite a las familias capturar la información biométrica de todos sus miembros, con especial atención a los menores, los ancianos y las personas con discapacidad intelectual. Utilizando únicamente un teléfono móvil equipado con cámara y flash, las familias pueden almacenar de forma segura las credenciales digitales en sus propios dispositivos. En caso de desaparición, estas credenciales pueden entregarse a las fuerzas del orden. Estos registros capturados se procesan y cifran en el teléfono y son totalmente compatibles con los sistemas automatizados de identificación de huellas dactilares (AFIS) y las bases de datos gubernamentales, lo que permite realizar referencias cruzadas en tiempo real.
La clave para reducir los tiempos de rescate
En situaciones críticas, cada minuto que se ahorra puede marcar la diferencia entre un rescate exitoso y una tragedia prolongada. Al cotejar los datos biométricos con las bases de datos centralizadas del gobierno y públicas, las autoridades pueden acelerar la identificación, incluso si la identidad de la víctima ha sido alterada o si ha estado involucrada en un accidente.
Además, las credenciales capturadas por Identy.io pueden verificarse con control fronterizo o registros de centros de acogida. Esto activa alertas para las autoridades en el momento en que se detecta a una persona desaparecida, independientemente de la documentación física que lleve consigo. La tecnología también admite la «progresión de la edad», lo que permite a las autoridades recrear el aspecto que podría tener el rostro de una víctima tras el paso del tiempo si, por desgracia, el secuestro se prolonga.
Tecnología al alcance de todos
Para que la tecnología biométrica sea realmente eficaz, debe ser accesible para todos, independientemente de la edad, la condición física o los conocimientos técnicos. Las soluciones de Identy.io dan prioridad a la facilidad de uso mediante la detección pasiva de vida. A diferencia de otras soluciones del mercado, esta tecnología autentica al usuario sin necesidad de acciones específicas como girar la cabeza o parpadear.
Mediante el uso de la inteligencia artificial, el sistema detecta movimientos sutiles de la piel o los ojos y cómo se refleja la luz en la superficie para distinguir a una persona real de un doble digital, una imagen de alta definición o un molde de silicona. Esto es fundamental a la hora de capturar datos biométricos de niños pequeños, personas mayores o personas con discapacidad intelectual que pueden tener dificultades para seguir instrucciones complejas.
Además, Identy.io procesa todos los datos biométricos en el propio dispositivo. Esto significa que las huellas dactilares se pueden capturar en cualquier lugar sin necesidad de escáneres especializados o Internet de alta velocidad. Esto supone un cambio revolucionario para las regiones remotas y las comunidades vulnerables, donde la conectividad suele ser poco fiable.
Por último, no es necesario disponer de un smartphone de gama alta. Cualquier dispositivo con una cámara (de 5 MP o superior) y flash puede capturar datos biométricos. Al eliminar la barrera tecnológica, cualquier persona, independientemente de su situación económica o ubicación, puede proteger a sus seres queridos. La tecnología sigue al servicio de las personas, garantizando el derecho más básico de todos: la integridad personal.


